
Canción de un caballero de Varsovia
Para Yolanda Pantin
Jamás iremos juntos a Varsovia
nunca
no habrá un tren
hinchado de humo y alcohol
(los puentes tristes pasan
no se detiene el invierno en la ventana
al fondo Rusia como un buey agonizando
-su cabello rojo nos alcanza)
Jamás existirá un hotel pequeño
ninguna ventana da a ningún río
Nunca dirás mi nombre
sobre una calle diminuta amor
tu nombre no existe
toda nieve fue mentira
Varsovia: un beso astillado sobre el atlas
una palabra muerta sobre una ciudad
-60 grados o más.

Alberto Barrera Tyszka (Caracas-1960) Poeta. Ha publicado los poemarios “Amor que por demás”, “Coyote de ventanas”, entre otros.

Llueve afuera
Quien lo iba a decir:
que la luz sosegadora,
la que ordena este mundo
y lo rescata para siempre
de las aguas brumosas, primordiales,
consista en esta mínima
habitación de hotel
donde te miro intacto
sobre la superficie de las sábanas,
Moisés salvado entre los juncos
para mis ojos asombrados,
no sé si paternales o infantiles
pero insomnes:
reencontrarte
en la noche grumosa de septiembre
como un árbol lunar bajo el relente
-no te inundan las sombras, te resguardan-
respirando dormido, apenas cierto
por el neón que se enciende
y se apaga al final de la avenida
hasta ofrendar tu desnudez
a la resurrección de alba.

Armando Rojas Guardia (Caracas-1949) Poeta, fue fundador del “Grupo Tráfico”. Autor de los poemarios “Del mismo amor ardiendo”, “Yo que supe de la vieja herida”, “Hacia la noche viva”, entre otros.

Poema
Tuve un sueño demasiado majestuoso
desde la lejana orilla de la llanura
Un sueño que parecía alcanzar el cielo
allí donde tenía que ser, arremolinándome y
zumbando por encima de la sabana.
Sordo y ciego daba vueltas entre los árboles
chocaba salvajemente contra la espesura
retumbaba largamente en los oídos
de los caballos con la potencia magnífica
del aire en las zarzas enmarañadas.
Por fin, el calor y el polvo pudieron
más que yo
me desperté y marché en todas direcciones
estaba otra vez solo, seco, áspero.
La hierba, de ordinario, se quiebra
con el paso de la fiera
Al salir de mi sueño el día apenas despuntaba
me disipé entre la bruma
a despecho de la oscuridad.
Avilmark Franco. Poeta barinés, de reconocida labor escritural. Renuente a la publicación de libros; gran parte de su obra está dispersa en diarios y revistas. Es director de la Fundación “Teatro Orlando Araujo”.
NOTA: Información extraída del diario Frontera, sección El Poema cotidiano, responsable: Rodolfo Quintero Noguera
Publicar un comentario