Poema I
GATOS
En
tierra lejana, desconocida
se
encuentran la gata arisca y el gato negro
en una
casa que los adopta
Ella
callada, tranquila
observa
la pelota que gira
en la
penumbra de su soledad.
Él
juguetón, loco
tapa la
oscuridad de su habitación.
El gato
negro se revela ante ella
provocándola
con sus maullidos.
Ella lo
mira fijamente
analizando
la torpeza de sus juegos.
Intenta
ignorarlo, si bien provoca
entrar en
el juego de este aburrido invierno.
Repentinamente
el cuerpo grande y azabache
se
siente perdido en el juego que ha comenzado.
Sus
peludas patas roza el cuerpo, aún arisco de aquella gata.
Una
noche, sólo sus ojos penetran
en el
calor fugaz de sus salvajes cuerpos.
En el
juego de sus locuras entran
sin
querer perder ni dejar la casa donde se refugiaron.
De
pronto la casa se iba desvaneciendo
el
reloj marcaba la hora de partida.
Los
lugares que una vez sus patas pisaron, se desaparecían
sin
dejar rastros ni huellas.
El
tiempo y la distancia interrumpió sus efímeros jugueteos.
Ahora,
los gatos
brincan
tejados conocidos, cercanos
encontrándose
con antiguos amigos gatunos
descansando
en los sillones viejos de su hogar
procurando
salir de la rutina, la costumbre
que mata,
que aniquila el tiempo que pasa
que
vuela y se nos va en este cuerpo cansado, lento.
Ellos
(los gatos) recuerdan, extrañan tierras lejanas
en que
los juegos los hizo delirar, soñar
pronunciarse
en el ronroneo sutil de un toque
de sus
patas que intentan aferrarse a esa cuerda, ausente
que
perdió sin poder protestar.
Las
horas pasan con la lluvia, el sol
que cae
sobre su cuerpo peludo
rezonga
en el silencio de la penumbra, del frio
de
afuera que entra por la ventana
que
intentan cerrar los dueños de la casa.
En un
encuentro inesperado
recorriendo
lugares ajenos, conocidos, cercanos
se
cruzan los gatos.
Ya no
habrá secretos
entre
la gata arisca y el gato negro.
La gata
observa, callada
buscando
letras que descifren
este
corto momento.
Ella
percibe su aroma, su mirada siempre triste,
que
oculta las penas con una leve sonrisa.
Los
maullidos no se hicieron esperar
cubriendo
esta ausencia arropada con el silencio
de una
distancia estancada en la arena.
...
23:04
09.03.2011 © Ligia Ruiz

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