
El país de las últimas cosas... Paul Auster
"Tu mente parece negarse a formar
las palabras, no puedes forzarte a pronunciarlas, ya que aquello que tienes
delante no es algo que puedas separar fácilmente de ti mismo. Esto es lo que
quiero decir cuando hablo de aquello que te hiere; no puedes simplemente mirar
porque, en cierto modo, cada cosa te pertenece, forma parte de la historia que
se desarrolla en tu interior. Supongo que debe ser bueno endurecerse hasta tal
punto que nada pueda afectarte nunca más; pero entonces te quedarías solo, tan
absolutamente al margen de los demás que la vida se volvería imposible. Aquí
hay algunos que logran hacerlo, que encuentran el coraje para convertirse en
monstruos; pero te sorprenderá saber qué pocos son. O, para decirlo de otra
manera, todos hemos terminado por convertirnos en monstruos pero no hay
prácticamente nadie que no guarde en su interior algún vestigio de lo que solía
ser la vida."
"Creo que nunca miré el mundo con
tanta atención, como en aquellos viajes en tren hacia el norte. Quería que todo
me perteneciera, que toda la belleza pasara a formar parte de mí misma, y
recuerdo cómo me afanaba en recordarlo, intentando guardarlo para más adelante,
atraparlo para cuando realmente lo necesitara. Pero lo curioso es que nada de
aquello se quedó conmigo, lo he intentado con todas mis fuerzas, pero de un
modo u otro siempre acabo perdiéndolo, y al final todo lo que recuerdo son mis
esfuerzos por recordarlo. Las cosas pasaban demasiado rápido, y cuando lograba
verlas, ya estaban esfumándose de mi mente, reemplazadas por otras que
desaparecían antes de que pudiera verlas. Todo lo que me queda es una neblina,
una resplandeciente y maravillosa neblina; pero los árboles, el cielo y el
agua, todo aquello se ha desvanecido. Nunca estuvo allí, ni siquiera antes de
que me perteneciera."
Auster, Paul (1994): El país de las últimas cosas. Barcelona,
España. Anagrama

Posteriormente publicaría libros como “El país de las últimas cosas” (1987), “El palacio de la
luna” (1989), “Pista de despegue” (1990), “La música del azar” (1990), “El
cuento de Navidad de Auggie Wren” (1991), “Leviatán” (1992), “El cuaderno rojo”
(1993), “Mr. Vértigo” (1994), “Smoke” (1995), “A salto de mata” (1997),
“Heridas de amor (Lulu on the bridge)” (1999). “Sophie Calle: Doble Juego”
(1999), “Tombuctú” (1999), “El libro de las ilusiones” (2002), y “La noche del
oráculo” (2003). También ha escrito poemarios como “Cimientos” (1990), un libro
de relatos titulado “Creía que mi padre era Dios” (2002), y guiones
cinematográficos para “Smoke”, película dirigida por Wayne Wang basada en su propia
obra, “Blue in the face” (1995), film co-dirigido por Wang y el propio Auster,
quien dirigiría en solitario “Lulu on the bridge” (1999). Otras novelas de
Auster son "Brooklyn Follies" (2005), "Viajes por el
scriptorium" (2006), "Un hombre en la oscuridad" (2008),
"Invisible" (2009), "Sunset Park" (2010) y "Diario De
Invierno" (2012).

Etiquetas:
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