
Viaje a través de los espejos
Nos desnudamos contra la noche
Somos pálidos y niños,
Tenemos las manos frías.
Sin prisa
Hacemos de nuestras ropas
Un nido de susurros,
Una violenta ola.
Entonces,
Sobreviene el temblor,
La consabida presencia,
Los fuegos anaranjados en la piel.
A una señal
Iniciamos el viaje.

José Pérez Olivares (Santiago de Cuba 1949). Poeta, pintor y dibujante. Es autor de “Papeles personales”, “A imagen y semejanza” y “La caja de Pandora”.

Preámbulo
De ser cazadas
de servidumbre
de ininación
las parejas del Arca perecieron
Río que se detiene
se dobla sobre sí mismo
y remota a esconderse en su fuente:
todos los hombres regresaron a Adán
todas las mujeres a Eva
ésta
a espalda del confuso Creador
se deslizó sin ruido en el costado
del cual salió
y Adán
el primogénito
se borró sin esfuerzo
en la arcilla original.

Juan Liscano (Caracas-1915). Eximio poeta venezolano. Individuo de Número de la Academia de la Lengua. Autor de Humano Destino, Nuevo Mundo Orinoco, Cármenes, Edad Oscura, Animalancia, entre otros.

Clara es un robot frenético
Se disfraza de mujer con misteriosa habilidad
pero es robot de la peor especie.
Lo adviertes cuando se acomoda los rizos con
tubos
de cartón tripas de rollo de papel toilette.
Si se traba chirría y hasta que no le quitas
de la máquina el cuerpo extraño
no vuelve a sus modales de ameba servicial.
Se sabe que cultiva lábiles intenciones
contra cualquier sistema y eso le proporciona
su ternura de rosada mucosa que no permite
escapatoria.
Si la amas chapúzala en la vida para verla
alborotar
peinarse y arrojarse como un calamar herido
sobre casi todo lo que existe.

Juan Antonio Vasco (Buenos Aires, Argentina-1924). Poeta. Vivió más de diez años en Venezuela. Es autor de los libros “Cambio de horario”, “Destino común”, “Pasen a ver”, entre otros.

Maquillando el cadáver de la revolución
(Fragmento)
Iremos todos a la ciudad
si es que queda algo de ella en pie
saltando iremos a la ciudad
en un solo pie.
buscaremos los tres del gato
y en esas mismas condiciones
maullicantando entre las ruinas
nos moriremos
con ocho vidas ya agotadas
una nos queda todavía
basta escribir el verso hallado
como poetas
hagamos algo irremediable
mientras saltamos por el camino
y luego a la tumba miaucayendo
y se acabó.

Julio E. Miranda (La Habana, 1945 / Mérida, 1998). Poeta, crítico literario y cinematográfico, traductor. Es autor de “No se hagan ilusiones” (poemas), “Proceso a la Narrativa Venezolana” (crítica).
Hola vi un destello de luz de inspiracion y entre a conocerte
tienes un blog muy bello y pasional
donde pasar buenos momentos en la
compañia de tus preciosas publicaciones te dejo mi seguimiento.
un fuerte abrazo besos
que tengas un feliz dia...
Publicar un comentario